Entrevista a Graciela Velásquez por Prensalibre

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Prensalibre realizo una entrevista a Graciela Velásquez. Ella vive en el Cantón Chotacaj, Totonicapán, atiende embarazos y partos desde hace 31 años y preside la Asociación Kawuq, de comadronas.

La primera vez que atendió  un alumbramiento fue a los 13 años. Describe su labor como contadora del tiempo y cuidadora de la cosmovisión del pueblo maya.

Entrevista a Graciela Velásquez por Prensalibre
Graciela Velásquez encontró en su profesión su identidad. (Foto: Carlos Ventura)

La primera vez que atendió  un alumbramiento fue a los 13 años. Describe su labor como contadora del tiempo y cuidadora de la cosmovisión del pueblo maya.

Respondió a la entrevista cuando se dirigía a visitar a una paciente que estaba en labor de parto. Es una mujer jovial, positiva y luchadora que a sus 44 años, con todo y su experiencia, considera que siempre hay algo nuevo por aprender.

¿Cómo se inició en el oficio?

Desde el día que nací, mi bisabuela y mi abuela fueron comadronas. Mi mamita era también, pero no lo ejerció porque mi papaíto era un señor autoritario y machista. Cuando yo nací me dijeron que yo traía el don y talento de comadrona.

¿Cuál ha sido el reto más grande  como comadrona?

Salvar vidas, prevenir la muerte materna y  neonatal, así como evitar trasladar a las pacientes al hospital. Aunque no me gusta decirlo, porque suena feo,  allá se sufre horrible.

“Cuando yo veo el control prenatal, yo les hablo a los bebés, y  créame que cuando  nacen no lloran”.

¿Cómo se prepara para atender un parto?

Ahorita voy a atender  un parto. Yo visito a la embarazada y  ahora que ya está la tecnología, la acompaño a los ultrasonidos. Después del ultrasonido   me dicen si el  parto será atendido en casa, y si hay riesgo de complicaciones me preparo.

El día del parto agarro mis cositas, le pido a los abuelos que me guíen, enciendo incienso y pongo mis ceras y me voy para la casa de la familia.

Tengo todas mis herramientas —tijeras y pinzas esterilizadas—.   Antiguamente se usaba gillette y esterilizaba con agua de ceniza y agua hervida. Ahora se hace con alcohol.

¿Qué complicaciones puede haber durante el parto?

La mujer puede tener desgarres en la vagina, sangrado antes del parto, convulsiones,  presión alta, etc.  A mí no me ha pasado. Bendito el Ajau que  me ha cuidado en el proceso.  

Nosotras tenemos muchas técnicas, dadas por los abuelos y las abuelas, para que no se rasguen. Y aunque tengan un bebé de nueve o 10 libras, no se lastiman.

¿Tuvo alguna dificultad en sus partos?

Sí, el segundo fue horrible. Ya no estaba ni mi abuela ni mi bisabuela. Mi mamita me acompañó, pero le pidió a otra compañera comadrona que me llevara el parto. Si estoy viva es de milagro. Estaba en el octavo mes cuando tuve un dolor fuerte y ella me dijo que ya eran dolores de parto. Pero resultó que eran mis riñones los que estaban mal. El asunto es que tuve que dar a luz. Se me disparó la presión, convulsioné y estuve tres días en coma. Después de eso me entregué más a ser comadrona.

Leer Entrevista Completa PRENSALIBRE…

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